Un andaluz va al confesionario y como le daba un poco de corte
hablar con el cura le pasa un papel y le dice:
– Lealo, padre.
En el papel ponia algo asi: «CPK o CCK». El padre al verlo piensa
«que sera esto?». Estaba claro, «sepeca o seseca» (leido en andaluz). A
esto el cura le devuelve el papel y le dice:
– Hijo, solo te puedo decir que lo leas al reves.
Er quillo trinca el peaso papel y lee: «casese o capese».