En una estacion del metro, un tio nota una mano en su bolsillo.
– Eh, oiga, que hace ?
– Estoy buscando una cerilla.
– Y por que no me la pide ?
– Porque no debo hablar con desconocidos.
Chistes de Estacion de metro
Metro
En una estacion de metro, un tio se ha caido en las vias. La gente
le dice «deme la mano» , «deme la mano» , pero el tio parece como atontado
y no le da la mano a nadie. Entonces se ven las luces del tren al final del
tunel, y la gente le grita «deme la mano ! deme la mano !», pero el tio
simplemente se les queda mirando. El tren se esta acercando y la gente
empieza a gritarle nerviosamente «deme la mano !! rapido !! deme la mano !!»,
pero el tio sigue sin saber que hacer. El tren esta ya empezando a entrar
en la estacion, y la gente esta histerica chillando «deme la mano !!!»,
«deme la mano !!!!!»
En esto que alguien se acerca decididamente y le dice «Coja mi mano».
Sorprendentemente, el de las vias le coge la mano instantaneamente y se salva
del tren por los pelos.
– Oiga, como lo ha hecho ?
– Nah, ha sido facil, me fije en que la cartera se le habia caido y
quedado abierta sobre las vias, y que en su carnet de identidad dice
«inspector de hacienda».
EL PUNK EN EL METRO
EL PUNK EN EL METRO
Está un señor viajando en el Metro de Caracas, cuando se para en la estación de Chacaíto,
se abren las puertas y se monta un muchacho de éstos todo Punk con los pelos parados y
pintados de todos colores y vistiendo ropa escandalosa y estrafalaria. El señor se le
queda mirando fijamente hasta que el punk todo molesto le pregunta: ¿qué mira
usted?, acaso cuando usted fué joven nunca hizo nada raro o fuera de lo común? El
señor muy serio le contesta: si hijo, precisamente por eso te estoy viendo, cuando
tenía tu edad me cojí una guacamaya* y ahora estoy pensando que tú puedes ser mi hijo.!!!
* GUACAMAYA: Ave tropical parecida a un loro que se caracteriza por su plumaje multicolor.
La marcha
En la mili, un sargento con mala uva lleva a la tropa a una marcha
de mogollon de kilometros, ademas el muy cachondo les pone a cada uno 25
kilos a la espalda mientras el va de rositas, y va diciendo:
– Uno dos, uno dos, uno dos.
Mientras de fondo en contestacion se oye a un Sevillano(?) que
contesta diciendo:
– Eso es, eso es, eso es!!!
El resto de la tropa le increpa:
– Pero tio, estamos hechos polvo todos y tu todavia le animas.
– No, no, si lo que digo es que eso es, eso es lo que nos
vamos a quedar a este paso, uno o dos.
Una viejecita no conseguia ver su tele recien comprada, asi que
Una viejecita no conseguia ver su tele recien comprada, asi que,
creyendo que se la habian vendido estropeada, llamo a la tienda
protestando; los de la tienda le mandaron un tecnico para que la arreglase,
y apenas ver la tele de la viejecita, este tecnico la «arreglo» por el
sofisticado procedimiento de conectar la antena. Cuando se lo dijo a la
viejecita, esta le pregunto:
– Oiga, a que distancia esta la estacion repetidora ?
– Pues no se… a unos 30 Km de aqui, me imagino…
– Quiere decir que la imagen es capaz de recorrer 30 kilometros
hasta la antena, pero luego no puede recorrer los diez centimetros que hay
de la antena a la tele ?
Esto es un judio ortodoxo recien llegado a los Estados Unidos
Esto es un judio ortodoxo recien llegado a los Estados Unidos
de la Europa del Este, y que se pone a leer un periodico en el metro de
Nueva York y de vez en cuando encuentra una palabra que no entiende, al
final se decide a preguntarle al que esta sentado a su lado.
– Perdone, ssseñor, pero esss que no hablo inglesss muy bien
y mi no entiendo essste palabro.
Pero el de al lado resulta ser un arabe un tanto cabroncete, y
como le ve con la barba y todo el aspecto de judio, decide dejarle en
ridiculo, y contesta en voz alta:
– Eso es lo mismo que gonorrea!
Y toda la gente en el vagon del metro mira al judio, que esta
todo ruborizado e intentando esconderse detras del periodico. Pero al
cabo de un rato continua leyendo el periodico y encuentra otra palabra
que no entiende, y de nuevo le pregunta al arabe de al lado:
– Exxxcussseme, cavallero, pero no entiendo esssta palabrrro.
– Eso es sifilis bucal.
Y de nuevo toda la gente del metro se queda mirando al pobre
judio con cara de asco. Total, que cuando llegan a la siguiente estacion,
el judio, ya mosqueado, decide bajarse, pero antes le dice al arabe:
– Muchasss gracias porrr sssu ayuda, ssseñor. Sssi no llega
a ssser por usssted, no habria llegado a imaginarme lo enfermosss que
realmente essstan los integrissstasss issslamicosss.