Un psicologo se dedica a hacer tests psicoptecnicos para estimar
el coeficiente intelectual de la gente. Una de las preguntas en el test
es contar de uno a diez. Llega el primer entrevistado :
– A ver, cuenteme de uno a diez.
– Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno.
– Que ?!
– Huy, perdon, es que vera, como yo trabajaba en la NASA, me
acostumbre a contar al reves y…
Este tio acaba el test y aparece el segundo :
– A ver, preste atencion porque esta pregunta es muy facil pero le
puede hacer perder puntos; cuenteme de uno a diez.
– Uno, tres, cinco, siete, nueve, dos, cuatro, seis, ocho, diez.
– QUE ?!?!
– Ay, lo siento, vera, es que yo trabajaba de cartero, y claro,
acostumbrado a ver los numeros pares a un lado de la calle y los impares al
otro… pues…
Y finalmente entra un tercer individuo :
– Bueno, y ahora llegamos a una pregunta un poco delicada… porque
usted sabra contar, verdad ?
– Hombre, por supuesto. Sepa que yo soy funcionario y que para
conseguir mi trabajo tuve que pasar unas oposiciones muy duras para las que
tuve que estudiar mucho.
– Aja, me alegro. Bueno, pues cuenteme del uno al diez.
– Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo, rey.
Chistes de Funcionario
Censura .
Censura :
Los profesores de un colegio americano se reunieron un dia para
«hacer limpieza» de material no adecuado para los niños en la biblioteca
del colegio. Decidieron librarse de un libro titulado «Making It with
Mademoiselle», por aquello del sxo antes del matrimonio, pero claro, a nadie
se le ocurrio leer el libro en cuestion. Se descubrio demasiado tarde que ese
libro era una coleccion de patrones para hacer trajes de niños.
Cierta universidad australiana dejo de recibir la revista «Nature»
repentinamente. Parece ser que el responsable de las suscripciones de la
biblioteca decidio que no les hacia falta importar revistas ‘naturistas’.
Todo un bibliotecario profesional.
Un fotografo que habia trabajado para Playboy vuelve a los Estados
Unidos de su viaje por Europa. El funcionario de turno descubre una serie de
carretes con la etiqueta «Photographs of Sistine Chapel», asi que detienen
al fotografo acusandole de importar material obsceno. Parece ser que tuvieron
que llamar a alguien del aeropuerto que habia estado en Italia para conven-
cerse de que «Sistine Chapel» no era el nombre de una mujer.
Hace bastantes años, un tio estaba pasando una frontera en Egipto
Hace bastantes años, un tio estaba pasando una frontera en Egipto
con una cinta magnetica para ordenadores. Los funcionarios de la aduana
abrieron la funda y empezaron a sacar la cinta, dejandola tirada en el suelo.
– Pero bueno, ustedes que hacen ?
– Estamos comprobando que esta pelicula no tenga escenas
pornograficas.
Había un tipo que estaba parado junto a un corral de
Había un tipo que estaba parado junto a un corral de cochinos
(cerdos o chanchos) y llega otro individuo y le dice, bonitos los
cochinos no?, si, le contesta; son suyos? le dice, si, le contesta,
y que le da de comer?, bueno las sobras de basura de lo que hay, y
el tipo saca un carnet, y le dice: soy de la sociedad Protectora de
Animales como le va a dar eso a los chanchos, puede enfermar a
alguien, $5000.00 de multa,
Pasan 2 semanas y lo mismo, el dueño estaba junto al corral y llega un tipo y le pregunta
bonitos los cochinos no?, si, le contesta, son suyos? le dice, es correcto le contesta, y
que les da de comer?, bueno le dice caviar, chuletas, salmón, lomito, etc. Saca un carnet
y le dice soy funcionario de la Unicef, habiendo tantos niños con hambre como les va a dar
eso a unos chanchos, $10.000 de multa.
Pasan 2 semanas y lo mismo: bonitos los cochinos no?, si, le contesta, son suyos? le
dice, claro, le contesta, y que les da de comer?, el tipo responde: mira loco, le doy
20 pesos a cada uno y que se la arreglen ellos.
El tio estaba por toda la calle y tuve que hacer
El tio estaba por toda la calle y tuve que hacer algunas maniobras
bruscas antes de atropellarle. Descifrar las declaraciones de algunos
automovilistas involucrados en un accidente de trafico obliga muchas veces a
los jueces a efectuar verdaderos ejercicios de interpretacion. Despues de un
siniestro, los implicados resumen ante el juez -se les pide que lo mas
escuetamente posible- lo ocurrido. El nerviosismo y el apasionamiento por
exculparse del presunto infractor originan a veces relatos esperpenticos. Un
funcionario judicial de la plaza de Castilla ha compendiado algunos de ellos.
Por los juzgados corren las fotocopias con los casos mas divertidos.