Perdone, ¿qué hora es?
– A ver… las siete y cuarto.
– Joder, otra vez.
– ¿Qué le pasa?
– Nada, que me he pasado el día preguntandole la hora
a todo el mundo y nadie se puede poner de acuerdo.
Chistes de Perdon
Perdone, General Mola (Calle de Madrid)?
Perdone, General Mola (Calle de Madrid)?
– Hombre, si que mola, pero mola mas Capitan General.
Perdona, tienes mil pelas?
Perdona, tienes mil pelas?
– Estas perdonado, tio.
Camarero, camarero, cuanto tiempo ha estado usted trabajando aqui ?
Camarero, camarero, cuanto tiempo ha estado usted trabajando aqui ?
– Seis meses, señor.
– Ah, perdone, entonces usted no puede ser el que me atendio.
Un tio esta en un bar con una mano pegada a la barriga.
Un tio esta en un bar con una mano pegada a la barriga, como soste-
niendo algo, viene un amigo y le dice:
-Que llevas ahi?
-Mira:
( el tio deja un monton de hormigas en el plato donde se estaba
comiendo una tortilla española al tiempo que las susodichas hormigas bailan
y cantan Sevillanas ) El amigo alucina y al cabo de un rato consigue que le
venda las hormiguitas al modico precio de 3.000.000 de ptas. El nuevo propie-
tario, en otro bar, esta en la posicion que el primero y otro amigo inquiere
acerca de lo que lleva, de nuevo las hormigas cantan y bailan sevillanas, y
el otro amigo llama asombrado al camarero y le dice:
-Mire, encima del plato de tortilla…
El camarero dice:
-Huy, ustedes perdonen…
(y le da un balletazo que mata todas las hormigas)
Norbert Weiner era el tipico matematico despistado
Norbert Weiner era el tipico matematico despistado. En cierta
ocasion su familia se mudo a un pueblo muy cercano a donde vivian antes. Su
esposa, conociendole, decidio mandarle al MIT como todos los dias, y ella
se encargo de la mudanza. Tras repetirle cientos de veces (quizas mas) que
se mudaban tal dia, el dia D le dio una hoja de papel con la nueva
direccion, porque estaba absolutamente segura de que iba a olvidar.
Desgraciadamente, uso este papel para resolverle por la otra cara una duda
a un estudiante.
Cuando volvio por la tarde a su casa, por supuesto, se olvido de que
se habian mudado. Su primera reaccion al llegar a su antigua casa y verla
vacia fue la de pensar que le habian robado, y entonces recordo lo de la
mudanza. Como tampoco conseguia recordar a donde se habian mudado y no tenia
el papel, salio a la calle bastante preocupado, y vio una chica que se
acercaba; entonces la dijo :
– Perdone, pero es que yo vivia aqui antes y no consigo recordar…
– No te preocupes, papa, mama me ha mandado a recogerte.
(Hay que decir que era de noche y no se veia bien.)
En el cine, marido y mujer discuten en voz alta
En el cine, marido y mujer discuten en voz alta. Un hombre
sentado delante de ellos se da la vuelta y les dice:
– Perdonen, pero es que no oigo nada.
– ¿Y por qué tendria usted que oir lo que nosotros decimos?
Una pareja de ancianos entra en la oficina de un abogado.
Una pareja de ancianos entra en la oficina de un abogado.
– Buenos dias, que puedo hacer por ustedes ?
– Vera, es que queremos divorciarnos.
– Que ? Pero cuantos años tienen ustedes ?
– 96 y 98.
– Y cuanto tiempo han estado ustedes casados ?
– 75 años.
– Pero perdonen, es que no lo entiendo, por que han esperado
tanto tiempo antes de divorciarse ?
– Es que pensamos que seria mejor esperar a que todos nuestros
hijos se hubiesen muerto.
Saludos
Un soldado durante la instruccion se cruza en el cuartel con otro
militar:
– Paasa…
– Pero es que no sabes saludar ?
– Anda, y pa que tantos miramientos ?
– Es que no has visto los galones ?
– Ah! perdon, pense que era el de la citroen.
Un psicologo se dedica a hacer tests psicoptecnicos para estimar
Un psicologo se dedica a hacer tests psicoptecnicos para estimar
el coeficiente intelectual de la gente. Una de las preguntas en el test
es contar de uno a diez. Llega el primer entrevistado :
– A ver, cuenteme de uno a diez.
– Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno.
– Que ?!
– Huy, perdon, es que vera, como yo trabajaba en la NASA, me
acostumbre a contar al reves y…
Este tio acaba el test y aparece el segundo :
– A ver, preste atencion porque esta pregunta es muy facil pero le
puede hacer perder puntos; cuenteme de uno a diez.
– Uno, tres, cinco, siete, nueve, dos, cuatro, seis, ocho, diez.
– QUE ?!?!
– Ay, lo siento, vera, es que yo trabajaba de cartero, y claro,
acostumbrado a ver los numeros pares a un lado de la calle y los impares al
otro… pues…
Y finalmente entra un tercer individuo :
– Bueno, y ahora llegamos a una pregunta un poco delicada… porque
usted sabra contar, verdad ?
– Hombre, por supuesto. Sepa que yo soy funcionario y que para
conseguir mi trabajo tuve que pasar unas oposiciones muy duras para las que
tuve que estudiar mucho.
– Aja, me alegro. Bueno, pues cuenteme del uno al diez.
– Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo, rey.