Mama, en la escuela me llaman chulo.
– Que??
– Que de que??
Chistes de Ama - Página 28
Tres borrachos en un bar
Tres borrachos entran en un bar a las tantas de la noche; dos de ellos
llevan al tercero, que se cae y se queda tirado en el suelo. Otro se pone a
vomitar apenas se sienta en una de las mesas, y el tercero le dice al
camarero :
– Buenash…mmme pone treeesh whishkish y otrooosh tresh para mmmi
ammmigo de la mmmesha.
– Y el del suelo no quiere nada ?
– Nnno, eshe ya no bebe mmmash porque tiene que connnducir.
Cancion
LA CANCION DEL PROGRAMADOR BORRACHO
100 errores en el programa
100 pequeños errores en el programa
corrijo uno, lo compilo de nuevo
101 pequeños errores en el programa
101 errores en el programa
101 pequeños errores en el programa
corrijo uno, lo compilo de nuevo
102 pequeños errores en el programa
(repetir hasta que no queden errores)
El marido llega a casa sin avisar, y la esposa tiene
El marido llega a casa sin avisar, y la esposa tiene que esconder a
su amante, asi que lo mete en el armario. Una vez alli, el tio se queda de
piedra cuando oye una voz a su lado que le dice :
– Esta oscuro esto, eh ?
Y entonces se da cuenta de que es el hijo, que estaba escondido en
el armario mirando…
– Callate, Jaimito…
– Creo que voy a estornudar.
– No, por favor…
– Me daras un poco de dinero ?
– Si, toma mil pelas, pero callate – Nota: el amante no tiene puestos
los pantalones, pero se ha metido en el armario con ellos.
– Oye, de verdad que tengo unas ganas enormes de estornudar.
– Uy que niño, anda toma la cartera…
– Vale, ya se me han pasado las ganas.
Total, que Jaimito se compra una bicicleta esa misma tarde. Su madre
se mosquea, claro, pero como el niño no suelta prensda, le manda a que vaya
a confesarse. Obviamente, Jaimito no esta demasiado acostumbrado a los con-
fesionarios, asi que cuando le llega su turno, lo primero que hace es decir:
– Esta oscuro esto, eh ?
– Jaimito, no empieces otra vez.
Roedores
A ver, Jaimito, puedes nombrarme a tres miembros de la familia
de los roedores ?
– Hum… papa roedor, mama roedora, y bebe roedor.
El presidente de la compañia entra por la mañana en su
El presidente de la compañia entra por la mañana en su limousina y
ve que hay un chofer nuevo.
– Hombre, conductor nuevo. Y digame, como se llama ?
– Carlos, señor.
– Bueno, vera, es que yo no acostumbro a llamar a mis empleados por el
nombre de pila, me podria decir cual es su apellido ?
– Esto… me llamo Carlos Cielo Querido.
– Ya… bueno, pues empiece a conducir, Carlos.
Un lepero tiene que ir a Madrid.
Un lepero tiene que ir a Madrid y todos le dicen «No veas lo
caras que estan las cosas en Madrid!», y como solo tiene que estar un
dia decide no tomar nada, pero al final muerto de sed y de cansancio
va a un bar y pide un cafe, que piensa que sera lo mas baratito. A la
hora de pagar, para no quedarse corto, pone un billete de 5000 sobre
la mesa. El camarero le dice:
-Por favor, señor, no tiene otro billete?
-Otro mas!?!
Un chino, un hindu y un ruso estan en el comedor
Un chino, un hindu y un ruso estan en el comedor de una universidad
americana, se acerca el camarero y les dice:
– Ustedes hablan ingles entre si?
– Hombre claro.
– Pero no eran todos extranjeros?
Otro chiste grafico
Otro chiste grafico. Hablas a la victima con la palma de la mano
hacia arriba, extendida, y dile que quieres presentarle a un enano invisible
que se llama Puc (o lo que sea). Si la otra persona es medio normal, dira
algo parecido a «mucho gusto» o algo asi; entonces le dices que no sea timido
y que le de la mano. Si la persona sigue siendo medio normal (lo cual excluye
a los matematicos) hara un gesto mas o menos raro sobre tu mano… entonces
tu le dices «Bueno, eso no era la mano, pero de todas maneras esta encantado».
Hijos Adoptivos
Hijos Adoptivos
Una tortugita comienza penosa y lentamente a subirse a un árbol.
Después de varias horas de esfuerzo, cuando llega a la la punta, se lanza
al vacío y se da un feroz golpe en el suelo. Al rato, la misma tortugita vuelve
a hacer el esfuerzo y lentamente, trepando como puede, llega
de nuevo casi a la punta, se lanza y se vuelve a dar otro costalazo.
Nuevamente, testaruda, hace otro tremendo esfuerzo y después de
mucho rato y muchos jadeos, va llegando a la punta del árbol cuando
se resbala, se vuelve a caer, agita sus patitas y se pega nuevamente
un gran golpe en el suelo. En el mismo árbol en el extremo de una rama
, había una pareja de palomas mirándola con lástima … Entonces la
paloma hembra le dice al palomo macho: – Oye, querido, ¡¿No te parece
que ya es tiempo que le digamos a la tortugita que ella es
adoptada?!