Toc, toc! (golpes en la puerta)
– No hay nadie! (gritan de adentro)
– Ah! Menos mal que no vine! (responde el visitante)
Chistes de Grita - Página 7
Como puedes desarmar a un «marine»?
Como puedes desarmar a un «marine»?
– Echas arena sobre una pared humeda y le gritas
«Salta a la playa!!!»
Pues esto es un señor que se ha comprado un Mercedes.
Pues esto es un señor que se ha comprado un Mercedes y el dia que
lo estrena con su señora se deja las llaves dentro del coche.
– Bueno: pues habra que coger una piedra y romper un cristal -dice
el hombre.
– No seas tan brusco, cariño; mira, la ventana esta un poco
abierta; coges un alambre y tiras del seguro de la puerta…
El hombre lo intenta, pero nada. La mujer, con aquel retintin tan
especial, le corrige:
– Pero, cariño, hazle un lazo al extremo para poder agarrar el
seguro…
Sudando el hombre, hace el lacito, pero nada.
– Cariño, por Dios, el lacito mas estrecho: como piensas
agarrarlo, si no…?
Total que, nuestro hombre, no puede mas y le grita a su mujer:
– Si, claro, tu desde dentro del coche lo ves todo muy facil!
Otro parecido; van a fusilar al Bush, al Gorbachov y al
Otro parecido; van a fusilar al Bush, al Gorbachov y al alcalde de
Lepe. Empiezan por Gorbachov; cuando ya esta todo a punto, se pone a gritar
– Terremoto ! Un terremoto ! Corran por su vida !
Total, que todos los del peloton de ejecucion echan a correr y el
Gorbachov se escapa. Cuando le toca el turno al Bush, se pone a gritar :
– Un huracan ! Se acerca un huracan ! Todos a cubierto !
Y tambien se escapa. Pero entonces le toca el turno al alcalde de
Lepe; le atan, esta todo el peloton apuntandole, y entonces se pone a gritar
con toda su fuerza :
– Fuego !
Un hombre va a su casa a deshora y ve a
Un hombre va a su casa a deshora y ve a su mujer semidesnuda, asi
que comienza a buscar un amante por todos los lados: debajo de la cama, en
el armario, etc. Se queda un poco mosca, pero como no ve nada anormal por
fin se mete en la cama. En la madrugada le dan ganas de mear, coge el
orinal, lo usa, y tira el contenido por la ventana; desde debajo alguien
grita «Ahhhhhh!», y el marido se dice: «Mierda, el amante estaba escondido
en el orinal!»