Jaimito estaba escribiendo una carta al niño Jesus en vista de la
proximidad de la Navidad:
«Estimado Niño Jesus: Me he portado muy bien este año, favor
regalame una bicicleta y un nintendo. Atentamente, Jaimito».
Dobla la carta, la pone en un sobre, la lleva a la sala a ponerla
debajo del arbol de Navidad. Junto al arbol se encontraba una pequeña
estatuilla de la Virgen Maria. Cuando va a poner la carta, Jaimito mira a
la estatua, se arrepiente, se da la vuelta y regresa a su cuarto. Rompe
la carta y escribe una nueva:
«Estimado Niño Jesus: Es cierto que no me he portado tan bien
este año, pero creo que por las acciones buenas me merezco un Nintendo
y una Bicicleta. Atentamente, Jaimito»
Nuevamente dobla la carta, la pone en un sobre y se va hacia la
sala a ponerla debajo del arbol. Al llegar, vuelve a ver la estatua de
la virgen, se da la vuelta y regresa a su cuarto. Rompe la carta y vuelve
a escribir una tercera version de la misma:
«Estimado Niño Jesus: Es verdad, me he portado mal este año,
pero yo se que si me regalas un Nintendo y una Bicicleta, sera suficiente
incentivo para portarme bien el proximo año. Atentamente, Jaimito».
Dobla la carta, va a la sala y nuevamente mira fijamente a la
estatua, se da la vuelta y regresa a su cuarto. Muy enfurecido destroza
la carta y no sabia que hacerse del mal genio. Hasta que, de pronto, sale
corriendo del cuarto hacia la sala, toma la estatua de la Virgen, la trae
de regreso a su cuarto, le cubre los ojos y la boca con scotch tape, la
envuelve en unas cobijas, la rodea con cadenas, la mete en un baul, pone
candados en el baul, se sienta muy comodamente con una risa muy burlona
encima del baul y escribe nuevamente una carta que dice asi:
«Estimado niño Jesus: si quieres volver a ver a tu madre, dame
un Nintendo y una bicicleta. Jaimito»
Chistes de Ojos - Página 4
Carcel
En Deridder, La., J. Douglas Crewsell, de 51 años, fue sentenciado
A 25 años de carcel por haber cometido tres robos. La policia le pillo en
EL ultimo porque se habia olvidado de hacer los agujeros para los ojos en la
bolsa de plastico con que se cubria la cara.
El marido llega a su casa y se encuentra a otro
El marido llega a su casa y se encuentra a otro hombre debajo de la
cama. Muy furioso pregunta a su mujer:
– Que hace este hombre debajo de mi cama ?
La esposa, con ojos brillantes y sonrisa picara, le contesta:
– Abajo no se, pero arriba hace maravillas !
Doctor, doctor, quisiera unas lentillas con vallas.
Doctor, doctor, quisiera unas lentillas con vallas
– Con vallas???????
– Si, es que tango los ojos saltones
Dos locos encuentran una escopeta de dos cañones.
Dos locos encuentran una escopeta de dos cañones, y confundiendola
con unos prismaticos se le dispara en los ojos a uno de ellos, y
suena BANGGG y dice el otro:
– No me mires con esa cara que yo tambien me he asustado.