Va un argentino a pasear a La Coruña y decide comprar cigarrillos
en un pequeño quiosco y dice:
– Hola, che. No me vendes cigarros?
– Disculpe, pero no le comprendo -responde el gallego.
– Cigarros, gaita. Delos que se fuma, che. Que tenes!
– Usted querra decir «pitillos».
– Si, si. Pitillos, dale! Ah, y dame fosforos tambien.
– Disculpe nuevamente…
– Fosforos! Para encender los pitillos, como les decis vos, che!
– Oh, si. Usted querra decir cerillas.
– Lo que sea, boludo! Dale que se me hace tarde.
El gallego le cobra pero el argentino a pesar de su enojo le
pregunta como para reirse de el:
– Y decime, gaita. Aqui a los hijos de puta, como les llaman?
El gallego respira profundo y responde:
– Pues fijese Ud., aqui a los hijos de prostitutas no los llamamos,
aqui vienen solos por Aerolineas Argentinas.
Chistes de Ra ra ra - Página 69
Dos gorilas entran en un bar y el camarero les dice .
Dos gorilas entran en un bar y el camarero les dice :
– Lo siento, no tengo habitaciones libres, pero si quieren pueden
pasar la noche en el granero con mi hija de dieciocho años.
Entonces un gorila le dice al otro :
– Jo, tio, que suerte, nos hemos equivocado de chiste !
Detector de mentiras
En el departamento de psicologia de la U.A.B. han inventado un
detector de mentiras, y para probar su eficacia deciden probarlo sobre
alumnos y profesores, escogiendo para ello a un estudiante de informatica,
uno de medicina y otro de letras. Al comienzo de la prueba se advierte a
los conejillos que sonara una alarma cada vez que digan una mentira.
Empieza el de informatica y dice:
– Yo pienso que piratear programas deberia estar prohibido por la
ley. – Y la alarma: Piiiip, Piiiiip, Piiiiiip.
El de medicina dice:
– Yo pienso que nuestra carrera es de las mas divertidas que…
– Piiiip, piiiip, piiiip, piiiip.
Y el de letras dice:
– Yo pienso – Piiip, piiiiiip, piiiiiiiiiip.
Te has enterado? Curro Romero ha matado seis Vitorinos de una vez.
Te has enterado? Curro Romero ha matado seis Vitorinos de una vez.
-No me digas!
-Si, con un Land-Rover.
En una residencia para estudiantas .
En una residencia para estudiantas :
– Oye, abre la ventana, a ver si nos ventila el freco.
Y «El Fresco» entro y se las ventilo.
Un empresario tiene que escribir una carta de recomendacion para un
Un empresario tiene que escribir una carta de recomendacion para un
empleado mas bien vago. No quiere mentir acerca de su empleado, pero tampoco
quiere decir la verdad… tras cuidadosa reflexion, escribe en la carta de
recomendacion : «Usted sera afortunado si consigue que esta persona trabaje
para usted.»
Un hombre entra en una drogueria corriendo.
Un hombre entra en una drogueria corriendo:
– Me puede dar una ratonera ? Pero rapido, que tengo que coger
el autobus.
– Lo siento, pero no tenemos ratoneras de ese tamaño.
¿Para qué ponen los leperos una pera encima del televisor?
¿Para qué ponen los leperos una pera encima del televisor? Para tener antena «perabólica».
La regla de oro para conducir en Nueva York : mientras
La regla de oro para conducir en Nueva York : mientras toques el
pito, todo lo que hagas es legal.
Este chiste es semigrafico: Un lepero esta en Madrid buscando el
Este chiste es semigrafico: Un lepero esta en Madrid buscando el
Retiro, ve una limousine increible y da un toquecito a la ventanilla, que se
baja con un sonido zzzzzzz.
– Mie, uste, yo buscaba el Retiro ese, poque man dicho que e asin
como un jardin mu grande.
( El hombre saca una mano cubierta de anillos, un reloj de conocida
marca, que no cito para no hacer publicidad y todo tipo de lujos.)
– Pues tiene que girar a la derecha y despues seguir recto..
En esto que el hombre saca su mano izquierda que esta adornada con
un brazalete con diversas incrustaciones de diamantes y demas.
– Despues a la izquierda y otra vez recto…
El hombre saca todo el cuerpo del coche y se ve que tiene todo el
pecho con condecoraciones y medallas.
– Despues recto y ya ha llegado.
El Lepero, con un dedo, se lleva la comisura de los labios hacia
atras mostrando una de sus muelas de oro (Esto es lo que tienes que hacer
graficamente a quien se lo cuentes) y dice:
– Gracias, hombre, gracias.