Entra un tipo a una cafeteria y le pide un cafe solo al camarero. Al
terminar, el cliente pregunta:
– Cuanto es ?
– trece pesetas.
El cliente, bastante malvado, se saca trece monedas de una
peseta, es decir trece pesetas, y las va tirando una a una en diferentes
direcciones (una detras de las botellas, otra dentro de la ensaladilla, otra
encima de la lampara, otra en el vaso de un borracho que andaba por alli,
etc…). Obviamente, el camarero se cabrea pero muy jodido las recoge (por
aquello de «el cliente siempre tiene la razon»).
Al dia siguiente, el cliente vuelve y otra vez le tira las trece
pesetas pa todos lados (esta vez el borracho tapo el vaso a tiempo). Asi van
pasando los dias hasta que una mañana, el tio no tiene suficientes pesetas,
con lo que paga con una moneda de cinco duros (25 pesetas, para los no
familiarizados con el lenguaje). El camarero al verla piensa:
– JA!!!! Esta es la mia, el cabronazo este se va a enterar ahora.
Y dice:
– Caballero, su cambio.
Y empieza a tirarle las doce pesetas de la vuelta en todas las
posibles direcciones. Cuando acaba, todo sonriente y satisfecho, el cliente
lo mira con tranquilidad y dice al tiempo que pone una peseta en la barra:
– Me da otro cafe ?
Chistes de Saca - Página 8
Corriendo
Que era un niño que estaba en el colegio, en su clase,
completamente desesperado corriendo de un lado para otro, apartando las
mesas y las sillas, registrando abrigos ajenos, vamos, montando una
gorda… y entra la profesora y alli esta pepito continuando su busqueda…
– Que pasa Pepito, que haces?
Pepito fuera de si contesta:
– !!Mi sacapuntas, he perdido mi casapuntas!! mi sacapuntas…..
Y la profesora contesta conciliadora en un tono tranquilizador:
– Pero hombre Pepito, no te preocupes, es solo un sacapuntas, dile
a tu papa que te compre otro y en paz…
– Que no, que no, que cuando mi hermana perdio la regla le dieron
una paliza bestial……
Un tio va a una tienda de cerebros al peso y empieza a preguntar.
Un tio va a una tienda de cerebros al peso y empieza a preguntar;
los precios son 10.000 pesetas el kilo de politico, 50.000 el cerebro de
ingeniero, 300.000 el kilo de cerebro de genio y 10.000.000 el kilo de
cerebro de lepero.
– Oiga, y por que el cerebro de lepero esta tan caro ?
– Jo, es que usted no sabe la cantidad de leperos que se tienen
que morir para que podamos sacar un kilo de cerebro.
Despues de una noche de juerga salvaje, el marido, con cara
Despues de una noche de juerga salvaje, el marido, con cara de
tener una resaca de muerte, le pregunta a la esposa:
– Oye cariño, se que esto es una pregunta muy embarazosa, pero
es que necesito saberlo… veras, anoche, despues de quemar el
coche, eras tu la mujer con la que estuve en el patio trasero?
– Hhhhmmm… a que hora dices que fue esto?…
Un hombre, despues de insistir mucho a un empresario de circo
Un hombre, despues de insistir mucho a un empresario de circo que
la tenia todas las plazas cubiertas consigue que acepte ver una demostracion
de su numero. Saca un raton del bolsillo, un piano pequeño y un loro; el
raton se pone a tocar el piano al tiempo que el loro canta opera.
– Fantastico! pero oiga, entre nosotros, esto tiene truco verdad?
– Si, bueno, el loro no cante, es que el raton es ventrilocuo.
La ama de casa
Reuters. La lucha de un ama de casa en Tel Aviv contra una
cucaracha le causo quemaduras a su marido y la rotura de la pelvis y
varias costillas. La esposa encontro el insecto en el comedor y, tras
pisotearlo, lo tiro al retrete; pero la cucaracha seguia viva y pudo salir
del agua, intentando trepar fuera del inodoro, asi que el ama de casa
procedio a rociarla con insecticida. La cucaracha resulto ser
particularmente resistente, asi que la esposa vacio un bote entero de
insecticida sin rematarla.
En esto que el marido llego a la casa y lo «primero» que hizo fue
tirar una colilla en el retrete, inflamando los gases del insecticida y
causandole las quemaduras. Los enfermeros estaban procediendo a sacarle en
camilla por las escaleras de la casa, cuando se enteraron de que las
quemaduras las tenia en sus «partes sensibles». Del ataque de risa se les
cayo el esposo en las escaleras, causandole la fractura de las costillas
y pelvis.
Es una madre con una hija que es casi tan fea como tu, osea no se
Es una madre con una hija que es casi tan fea como tu, osea no se,
diria que mas incluso. (oye no te lo tomes en serio que tampoco eres tan feo
no?). Y esto que estan en un tren en su compartimento y entra un hombre y al
abrir la puerta exclama: Dios mio que espanto! mientras mira a la hija y sale
de alli a toda velocidad. Al poco tiempo entra una mujer y de nuevo al ver
aquello sale despavorida santiguandose de manera frenetica y murmurando cosas
raras. Despues llega un paleto abre la puerta, observa el comportimento y
tranquilamente se sienta al lado de las dos mujeres. En esto la madre empieza
a decir: ves hija que alegria que la gente no sea maleducada, y a repetirlo
una y otra vez. El paleto mientras tanto saca un melon y se lo empieza a
devorar. Cuando termina se queda mirando por todo el compartimento hasta que
dice:
– Oiga señora, la bestia come mondas?
El señor y la señora llevaban ya bastantes años de casados
El señor y la señora llevaban ya bastantes años de casados y no
habian logrado tener familia. Suspiraban los dos por un hijo. A muchos
doctores consultaron y recurrieron a todos los tratamientos, pero sin
resultado alguno. Por fin un medico encuentra la causa del problema; el
marido era esteril, y no podia engendrar. «?Que debemos hacer, doctor?»
-preguntan ambos- «Algunas parejas -dice el galeno- recurren a la
fecundacion artificial, pero este es un procedimiento costoso y que suele
fallar mucho. Otras parejas utilizan algo mas sencillo y natural; buscan
a un padre substituto.» -«?Que es un padre substituto?» -pregunta la
señora. Y les explica el doctor; -«Es un hombre escogido con cuidado que
hace por una sola vez las funciones del esposo, de modo que la mujer quede
embarazada.» La señora vacila un poco pero su marido dice al doctor que el
no tiene inconveniente en aceptar aquello con tal que su esposa vea
realizada su ilusisn de ser mama. Y en efecto, pocos dias despues por
intermedio del doctor, se contrata a un joven y se hace la cita para que el
siguiente domingo, por la mañana, ausente el marido de la casa, vaya a
visitar a la señora y cumpla su tarea.
Sucedio sin embargo, que un fotografo de niños que habia sido
llamado a una casa cercana para retratar a un bebe se equivoco de domicilio
y llego al de la señora.
«Buenos dias -se presenta- vengo por lo del niño «. «Si -dice ella
con timidez – pase usted». Entra el fotografo que la señora creia el padre
substituto. -«?Gustaria usted tomar algo antes?» -inquiere ella.- » No,
gracias -responde el tipo- el alcohol no es bueno en mi trabajo, lo que
quisiera es comenzar cuanto antes». -«Muy bien -dice la dueña de la casa.-
?Le parece si vamos a la recamara?». -«Puede ser ahi -contesta el
fotografo-. Pero tambien me gustaria uno aqui en la sala, dos en el baño
y otro en el jardin.» -«?Pues cuantos van a ser?» -se alarma la señora-.
«Ordinariamente son cinco en cada sesion – responde el hombre -, pero si la
mama quiere pueden ser mas, depende.» Y sacando del portafolio un album le
dice: «Me gustaria que antes viera algo de lo que he hecho. Tengo una
tecnica especial y unica que ha gustado mucho a todas las madres. Mire el
retrato de este niño tan bonito. Lo hice en un parque publico, a plena luz
del dia. !Como se junto gente a verme trabajar! Esa vez me ayudaron dos
amigos, porque la señora era muy exigente. Con nada la podia yo dar gusto.
Para colmo tuve que suspender el trabajo porque llego una ardilla y comenzo
a mordisquearme el equipo.» La señora estupefacta, oia todo aquello.
-«Ahora, vea a estos mellizos, -sigue presumiendo el fotografo.- En esta
ocasion si que me luci: todo lo hice en menos de cinco minutos. Llegue y
!Paf! !Paf! Dos tomas y mire los gemelos que me salieron.» La señora
estaba cada vez mas asustada. -«Con este niño batalle un poco mas -sigue
el fotografo- por que la mama era muy nerviosa, hasta que le dije-
«Mire chula, usted volteese al otro lado y dejeme a mi hacer todo». Ella se
volteo y asi pude hacer mi trabajo». A estas alturas, la mujer estaba ya al
borde del soponcio.
-«?Quiere que comenzemos, señora?» -pregunta el fotografo
guardando su album-. Ella responde temblorosa: «A la hora que usted diga.»
«Muy bien -dice el fotografo poniendose de pie- Permitame nada mas ir a la
camioneta a traer mi tripii». «? Tripii ?» -pregunta espantada la señora
-«Si, -responde el fotografo- Es que, sabe usted, Mi aparato es muy
grande, y necesito un tripii para apoyarlo, por que ni con las dos manos
lo puedo sostener… Señora… ! Señora !… Caray, ?Que le pasaria?
!Se desmayo de pronto!…