Bischoff fue uno de los anatomistas de mayor prestigio en Europa en
los 1870’s. Una de sus ocupaciones era el pesar cerebros humanos, y tras
años de acumular datos observo que el peso medio del cerebro de un hombre
era 1350 gramos, mientras que el promedio para las mujeres era de 1250
gramos. Durante toda su vida utilizo este hecho para defender ardientemente
una supuesta superioridad mental de los hombres sobre las mujeres.
Siendo un cientifico modelo, a su muerte dono su propio cerebro para
su coleccion. El correspondiente analisis indico que pesaba 1245 gramos.
– Scientific American [March 1992]
Chistes de Yo yo yo - Página 2
Ah, si, anonimo, yo me estoy leyendo un libro de anonimo.
Ah, si, anonimo, yo me estoy leyendo un libro de anonimo.
– Como que de anonimo ?, si ese no es nadie.
– Pues ha escrito muchos libros.
Pues yo lo tenia todo; dinero, una casa maravillosa, un coche
Pues yo lo tenia todo; dinero, una casa maravillosa, un coche
cojonudo, el amor de una mujer fabulosa, y de repente, POM! todo se fue al
garete…
– Que paso ?
– Mi mujer lo descubrio.
Yo naci en un pueblecito donde el numero de habitantes nunca cambiaba.
Yo naci en un pueblecito donde el numero de habitantes nunca cambiaba.
Cada vez que una chica se quedaba embarazada, alguien salia corriendo.
Yo tengo cinco hijos.
Yo tengo cinco hijos.
– Como se llaman?
– Uno Cipriano, otro Luciano, otro Aniano, otro Mariano….
– Oye, y todos acaban en ano?
– No, el quinto es Proculo.
Tres tios, un Parisino, un Neoyorquino y un Mexicano, a quienes
Tres tios, un Parisino, un Neoyorquino y un Mexicano, a quienes se
consideraba los hombres mas veloces del mundo, discutian al calor de las
copas:
– Pues yo – decia el Parisino – puedo subirme a lo mas alto de la
Eiffel, tirar un par de cubos de hielo y bajar corriendo hasta la planta
baja a recogerlos con una copa.
– Eso no es nada – decia el Neoyorquino – mi ultima hazaña fue
tirar una moneda desde el Empire State, bajar corriendo hasta la calle y
recibirla en mi bolsillo.
A lo que el mexicano respondio:
– Es que acaso no les conte de aquella vez que me subi a la torre
latinoamericana?… desde lo mas alto, me baje los pantalones y tire una
zurrada…
– Si, si, el resto lo sabemos – dijeron los otros dos – corriste
hasta abajo y atrapaste la mierda con un retrete…
– No. Cuando llegue abajo y mire hacia arriba todavia alcance a
verme el trasero.
Ibamos yo y Manolo…
Ibamos yo y Manolo…
– No, ibamos Manolo y yo !
– Vale listo, yo no iba.
Pues yo tengo 40 palomas en casa.
Pues yo tengo 40 palomas en casa.
– Mensajeras?
– No, no, no t’ensajero nada.
Cuando yo tenia catorce años, mi padre era tan ignorante que
Cuando yo tenia catorce años, mi padre era tan ignorante que
no podia soportarle. Pero cuando cumpli los veintiuno, me
parecia increible lo mucho que mi padre habia aprendido en
siete años.
-Mark Twain
En cierta universidad, de cuyo nombre no me acuerdo
En cierta universidad, de cuyo nombre no me acuerdo (no es Maryland),
se dan unas clases de matematicas que utilizan una calculadora grafica como
parte esencial del curso. La gente que se matricula en este curso no suele
venir demasiado bien preparada… se cuenta esta historia como algo que
realmente ocurrio por esos lugares.
Una estudiante va el primer dia a clase toda entusiasmada con su
calculadora grafica recien comprada. A los cuarente minutos, el profesor les
dice que saquen la calculadora, y que van a empezar en ese mismo momento a
utilizarla.
Esta chica esta toda ilusionada, y sigue las instrucciones cuidado-
samente, pero observa inquieta que no puede borrar la pantalla. Empieza a
apretar todas las teclas habidas y por haber, pero no consigue borrar el
famoso display grafico.
Entonces pregunta a otra chica al lado suyo, que parecia estar
controlando la situacion : «Oye, que tengo que hacer para borrar la
pantalla ?» La otra chica le quito el plastico protector a la pantalla
y le devolvio la calculadora, sin decir una palabra.