Un psicologo se dedica a hacer tests psicoptecnicos para estimar
el coeficiente intelectual de la gente. Una de las preguntas en el test
es contar de uno a diez. Llega el primer entrevistado :
– A ver, cuenteme de uno a diez.
– Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno.
– Que ?!
– Huy, perdon, es que vera, como yo trabajaba en la NASA, me
acostumbre a contar al reves y…
Este tio acaba el test y aparece el segundo :
– A ver, preste atencion porque esta pregunta es muy facil pero le
puede hacer perder puntos; cuenteme de uno a diez.
– Uno, tres, cinco, siete, nueve, dos, cuatro, seis, ocho, diez.
– QUE ?!?!
– Ay, lo siento, vera, es que yo trabajaba de cartero, y claro,
acostumbrado a ver los numeros pares a un lado de la calle y los impares al
otro… pues…
Y finalmente entra un tercer individuo :
– Bueno, y ahora llegamos a una pregunta un poco delicada… porque
usted sabra contar, verdad ?
– Hombre, por supuesto. Sepa que yo soy funcionario y que para
conseguir mi trabajo tuve que pasar unas oposiciones muy duras para las que
tuve que estudiar mucho.
– Aja, me alegro. Bueno, pues cuenteme del uno al diez.
– Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo, rey.
Chistes de Poc - Página 7
Dios creo al burro y le dijo
Dios creo al burro y le dijo: «Seras burro, trabajaras
incansablemente de sol a sol, cargaras bolsas en el lomo, comeras pasto,
no tendras inteligencia, viviras 30 años, seras burro.»
El burro respondio y dijo: «Sere burro, pero vivir 30 años es
demasiado, dame apenas 10 años.»
Dios creo al perro y dijo: «Cuidaras de la casa de los hombres y
seras su mejor amigo. Comeras los huesos que te den, y viviras 20 años.»
El perro respondio: «Señor, vivir 20 años es demasiado, dame
solamente 10 años.»
Dios creo al mono y dijo: «Seras mono, saltaras de arbol, en arbol,
haciendo payasadas simpaticas, seras divertido y viviras 20 años.»
El mono respondio: «Señor, vivir 20 años es demasiado, dame
solamente 10 años.»
Finalmente Dios creo al hombre y dijo: «Seras hombre, el unico ser
nacional sobre la faz de la tierra, usaras la inteligencia para
sobreponerte a los demas animales de la naturaleza. Dominaras al mundo
entero, viviras 30 años.»`
El hombre respondio: «Sere hombre, pero vivir 30 años es muy poco.
Dame los 20 años que el burro rechazo, los 10 años que el perro no quiso
y tambien los 10 años que el mono rechazo.»
Asi lo hizo Dios: el hombre vive 30 años como hombre, se casa y
pasa a vivir 20 años como burro, trabajando y cargando todo el peso en el
hombro, despues se jubila y vive 10 años de perro, cuidando de la casa,
para luego vivir los 10 años del mono, saltando de casa de un hijo al
otro, haciendo payasadas para divertir a los nietos.
A un pueblo del oeste llega una carreta y un tio
A un pueblo del oeste llega una carreta y un tio con pinta de
charlatan empieza a hacer propaganda de una pocion, que supuestamente le
conserva joven a pesar de que tiene trescientos años. Un campesino se acerca
dudando a uno de sus ayudantes.
– Oiga, y de verdad que este tio ha vivido trescientos años ?
– Mire, no lo se, yo solo llevo doscientos trabajando con el.
Estan dos muertos en un cementerio y le dice uno a otro.
Estan dos muertos en un cementerio y le dice uno a otro:
– Que? te vienes a tomar unas copas a Madrid?
– Ostras, es que es un poco tarde!
– Venga hombre, animate!
– Bueno, va!
Asi que coge el muerto la lapida, se la pone debajo del brazo
y dice el otro:
– Pero colega, donde vas con la lapida???
– Pss! Esta Madrid como para salir indocumentado!!!
Va un adivino a Lepe a sacar un dinerillo adivinando los
Va un adivino a Lepe a sacar un dinerillo adivinando los nombres
de las personas con sus iniciales. Se coloca en la plaza del pueblo y les
dice a la gente que es capaz de adivinar su nombre con solo decirle sus
iniciales. Empieza uno y le dice al adivino:
– Mi nombre empieza por J
El adivino dice
A- Tu nombre es Javier
– Pues si, eres bueno, ese es mi nombre.
Llega otro y le dice que su nombre empieza por P.
A- Tu nombre es Pedro.
Pedro queda sorprendido. Siguen llegando mas gente y les adivina
el nombre. Hasta que llega uno y le dice
– Mi nombre empieza por O, cual es mi nombre ?
A- El adivino duda un momento y le dice Ovidio.
– No ese no es mi nombre.
A- Octavio
– No, tampoco es mi nombre.
El adivino dice varios hasta que por fin se rinde.
A- Me rindo, cual es tu nombre ?
– Muy facil, mi nombre es Oseillo.
Un hombre conducia por una autopista desierta cuando de reojo vio
Un hombre conducia por una autopista desierta cuando de reojo vio
una señal que decia: CASA DE PUTAS DE LAS HERMANITAS DE LA CARIDAD 20 KM.
Creyo que habia sido una broma que le habia gastado su imaginacion y
siguio conduciendo sin pensar mas en ello. Sin embargo, al poco descubrio
otra señal que decia: CASA DE PUTAS DE LAS HERMANITAS DE LA CARIDAD 10 KM
y tuvo que reconocer que las señales eran de verdad! Cuando se encontro
con la tercera CASA DE PUTAS DE LAS HERMANITAS DE LA CARIDAD SIGUIENTE
SALIDA A LA DERECHA, su curiosidad pudo mas que el y tomo la salida
indicada. Llego a un aparcamiento sombrio con un edificio de piedra oscuro
en un extremo y un cartelito en su puerta que decia HERMANITAS DE LA
CARIDAD. Llamo a la puerta y le abrio una monjita vestida con un largo
habito negro que le pregunto: «Que puedo hacer por ti, hijo mio?», a lo
que nuestro hombre respondio: «Bueno, he visto sus carteles en la
autopista y estoy interesado en la posibilidad de hacer negocios, ya
sabe…» «Muy bien, hijo mio. Sigueme, por favor.» La monjita le condujo
por tortuosos pasillos de manera que al poco el hombre estaba
absolutamente desorientado. Se detuvieron ante una puerta cerrada y le
dijo al hombre: «Por favor, llame a esta puerta.» Asi lo hizo y le abrio
otra monjita con un habito largo y negro con una copa en la mano. Esta le
instruyo: «Por favor, deposita 5000 ptas. en esta copa y luego sigue este
corredor hasta la puerta de madera del fondo.» Nuestro hombre le dio el
dinero y recorrio el corredor hasta la puerta que le habian dicho. La
abrio, la cruzo y, al tiempo que la puerta se cerraba a sus espaldas,
se encontro con que habia vuelto al aparcamiento donde habia dejado su
coche y un cartel pequeñito que decia:
«VE EN PAZ, TE ACABAN DE JODER LAS HERMANITAS DE LA CARIDAD.»
¿En que se parecen los hombres a los políticos?
¿En que se parecen los hombres a los políticos?
En que una vez están arriba, poco es lo que verdaderamente hacen.
Cantinero
Pues resulta que llega un tipo de esos que daba miedo a una cantina
y despues de azotar la puerta, golpea con fuerza la barra y le exige al
cantinero:
– !Cantinero! !Cantinero! !Sirvame un Oso Polar!
El Cantinero medio asustado le pregunta:
– Mire, este, ?Y como es eso del Oso Polar?
– Pues mezcle un poco de esta bottella, echele un tanto de aquella
bebida*, otro tanto de esa, esa otra y de la que esta alla tambien, ahora
agreguele un poco de todos esos licores que estan alla … y revuelvalo bien
todo. !Apurese!
Pues le preparan su bebida tal y como lo ordena el tipo y en cuanto
se la ofrecen arrebata el vaso y se lo toma todo de un solo trago. En eso el
cantinero ve que que el tipo empieza a temblar bruscamente y con voz
temblorosa pero con gran fuerza grita:
– !OOOOOOSSSOOO POOOLARRR!
El cantinero se queda azorado completamente y ni bien se recobra el
tipo del corto efecto de su bebida ordena que se le sirva otro Oso Polar
imediatamente. El cantinero no tiene mas que obedecer y al instante le ofrece
el segundo trago de Oso Polar. Igual que el primero, el tipo se toma todo de
un solo trago y ante el asombro del cantinero, empiezan nuevamente los
violentos espasmos mientras que grita (como sobreponiendose ante el efecto
de la bebida) con voz sonora y muy ronca:
– !OOOOOOSSSSOOOO POOOOLAAAAAARRRR!
El cantinero que no daba credito a sus ojos decide preguntarle al
tipo que es lo que le sucede con la bebida esa:
– Pues mire, esta bebida provoca una sensacion sexual, no se imagina,
es una maravilla. Bueno pues nos vemos luego que yo ya me marcho.
Bueno, pues ni bien acabo de marcharse el tipo, el cantinero decide
probar el dichoso Oso Polar. Para esto se prepara su bebida justo como lo
habia indicado el otro y se la empina toda de un jalon. En eso el cantinero
empieza a temblar muy violentamente y entre las bruscas sacudidas grita con
gran colera:
– !Piiiinche Maricooooooon!
Van a ejecutar al Bush, al Gorbachov y al alcalde de Lepe
Van a ejecutar al Bush, al Gorbachov y al alcalde de Lepe,
pero les dejan elegir como quieren ser ejecutados.
Primero empiezan con Gorbachov, que dice que quiere que le
ejecuten en la silla electrica. Le sientan y tal, pero resulta que
la silla no funciona, y le dejan libre.
Al salir, Gorbachov pasa junto a Bush y le dice en voz baja
que la silla electrica bno funciona. Total, que cuando le preguntan
al Bush como quiere ser ejecutado, pide la silla electrica, y como
tampoco funciona esta vez le dejan libre.
Al salir, Bush le dice al alcalde de Lepe que la silla elec-
trica no funciona. Luego le preguntan al alcalde que como quiere ser
ejecutado.
– Pues… como la silla electrica no funciona, prefiero
la guillotina.
Es un matrimonio que se acaban de casar, y es la noche de boda
Es un matrimonio que se acaban de casar, y es la noche de boda. En
esto que estan en al cama y le dicer el marido a ella :
– Envido.
Ella claro, no entiende nada le mira un poco de pico se da la vuelta,
apaga la luz y se duerme. Y esta historia se repite todas las noches durante
todo un mes. Ya la mujer decide ir al psicologo a ver si le soluciona el caso.
– Oiga mire es que cada vez que nos acostamos el lo unico que hace
es decirme envido, y yo no lo entiendo.
El psicologo se queda pensando…
– Ya comprendo, lo que ocurre es que su marido es un vicioso del mus,
asi que cada vez que le dice eso, lo que en realidad quiere decirle es que
quiere hacer el amor con usted. Asi que si usted quiere le dice quiero, y si
no le dice paso.
Esa misma noche el marido le vuelve a decir…
– Envido.
– Quiero.
– Rakarakaraka…
– Envido.
– Quiero.
– Rakarakaraka…
– Envido.
– Quiero.
– Rakarakaraka….
– Envido.
– Quiero.
– Rakarakaraka…
– Envido.
– Quiero.
– Rakarakaraka…
Hasta que una vez, ya la mujer no puede mas y le dice
– Envido.
– Paso.
A lo que el marido, hombre como pocos, responde
– Pues una porque no.